El Che Guevara en España. Revolucionarios, tercermundismo y ETA.
Explica Fidel Castro que tras el triunfo de la Revolución, Cuba y la España de Franco mantuvieron sus relaciones económicas y diplomáticas. Puede parecer sorprendente pero no debe resultar tan fácil borrar los lazos que unieron estas dos tierras y a sus gentes, durante más de 400 años.
En este marco de “cordialidad", el Che Guevara visitó España en dos ocasiones: junio y septiembre de 1959. No vino a ponerse al frente de ninguna revolución. Su presencia en nuestro país se debió más a una suerte de escalas aéreas que, en sus viajes diplomáticos, le llevaron hasta Japón pasando por Egipto e India. Buscaba el apoyo de países desarrollados para financiar proyectos en la isla. Encontró muy pocos. Así que estos viajes fueron para Cuba, la consolidación de su tendencia tercermundista.
Se pudo ver al Che (con su uniforme verde, botas militares y boina revolucionaria) paseando por la Gran Vía, visitando el Palacio Real, el Museo del Prado y el Escorial. Comprando libros en Galerías Preciados, viendo los toros en Las Ventas o descubriendo la noche madrileña. También viajó a Toledo y Sevilla. Comió pulpo y regaló habanos.
Un poco antes (a finales de 1958), unos jóvenes vascos decidieron dar un giro radical a sus vidas y fundaron una organización a la que llamarían Euskadi Ta Askatasuna. Tras una rápida radicalización (se consideraban místicos gudaris) y una retorcida interpretación de la historia del pueblo vasco (pensaban que eran una colonia de las imperialistas Francia y España), se fue fraguando en ellos la idea de ser la chispa que iniciase una revolución en Euskadi. En sus cabezas sonaba bien.
Por cuestiones de la censura franquista, es muy posible que estos muchachos no se enteraran que su ídolo se encontraba en España. Pero lo cierto es que pocos días después (en otoño de 1959) de la llegada del Che a España, ETA está explotando sus primeros artefactos caseros en Santander, Vitoria y Bilbao. Tras estas acciones, Zutik (una publicación etarra en Venezuela) advertía que existían patriotas vascos que estaban dispuestos a lanzarse “al asalto de las costas de Euskadi”. Tomando ejemplo de aquellos revolucionarios que desembarcaron en la playa de Las Coloradas a bordo del Granma.
En mayo de 1962, ETA celebra en Francia su primera asamblea (Asamblea I). Se definen como Movimiento Revolucionario Vasco de Liberación Nacional. Una organización clandestina que defiende la lucha armada como medio para conseguir sus objetivos políticos. Durante la Asamblea III (1964), comparan al País Vasco con Cuba y Vietnam pero se les pasó por alto que los movimientos revolucionarios de aquellos países, contaban con el apoyo de buena parte de sus ciudadanos que sí estaban dispuestos a tomar las armas. Tampoco prestaron mucha atención a la cuestión de que, en América Latina y el sureste asiático, las culturas políticas y sociales no son las mismas que las que gastamos en Europa.
En este ambiente, ETA va dotando de armamento y munición a su Grupo de Acciones Especiales: una especie de guerrilla rural, también conocidos como los cabras en honor al apodo de su líder. Estos cabras preparaban depósitos de armamento y víveres en el monte, realizaban sabotajes telefónicos y eléctricos, además de quemar coches. Cuenta Teo Uriarte que en mayo de 1966, se atrevieron a tomar durante unas horas el pueblo de Garay (Vizcaya) mientras sus habitantes asistían a misa. Los retuvieron en la iglesia y les soltaron un mitin. Los cabras fueron desarticulados por las Fuerzas de Orden Público en 1968.
Durante su Asamblea V (1967), ETA anuncia que el estallido de la guerra revolucionaria era inminente. Se confirmó la postura tercermundista abanderada por jóvenes admiradores de Cuba y del Che. Entre ellos destaca Txabi Etxebarrieta de 23 años. Poco después se convertiría en el primero en matar y el primero en morir dentro de la organización.
El Che regresó a España en una tercera ocasión (octubre 1966), pero esta vez fue diferente. Ya no paseó por Madrid con su uniforme verde, botas militares y boina revolucionaria. Ya no era Ernesto Guevara sino Ramón Benítez: sin barba ni melena, con gafas y dentadura postiza. Este viaje venía de incógnito. Hizo escala en nuestro país, en el itinerario que le llevaría a ingresar ilegalmente en Bolivia para encabezar su última revolución. Murió en octubre de 1967.
En palabras del historiador Gaizka Fernández Soldevilla: “ETA se da cuenta que nunca va a ser una guerrilla, que nunca va a ser la Cuba de Euskadi. Iba a tener que girar a un modelo similar al que está haciendo el IRA”.
De vanguardia revolucionaria a terroristas. ETA ha sido la mayor debacle en la historia de España desde el final de la Guerra Civil hasta buena parte del siglo XXI. Pero en sus cabezas sonaba bien.
Fuentes: (ir a Bibliografía)
“Che” Guevara ¿Aventura o revolución?. Horacio Daniel Rodríguez.
Pardines. Cuando ETA empezó a matar. Gaizka Fernández Soldevilla y Florencio Domínguez.
Los Grises. Víctimas y verdugos del franquismo. Julián Delgado.
Webgrafía:
Y en eso llegó Fidel. En Portada. RTVE Play.
El «Che» Guevara en España (1959) https://archivoshistoria.com/el-che-guevara-en-espana-1959/
Los Orígenes. Crónicas. Capítulo 1 RTVE Play.
ETA. Un paso hacia el final. EITB.
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