Antes de ETA fue EKIN. De la baja intensidad al asesinato. (Parte 2/2)
En 1963, robaron dinamita de una cantera con la que volaron un vagón de tren en Alsasua (Navarra), y en noviembre de 1964, dañan la estación retransmisora del monte Uría.
La primera agresión física de la que se tenga constancia, la realizó Juan José Etxabe (y otros dos) en diciembre de 1963. Le dieron una paliza a un maestro que mantuvo un enfrentamiento con un sacerdote. El cura pretendía discriminar a los chicos entre vascos y no
vascos y al maestro no le parecía bien.
Las agresiones a supuestos confidentes de la policía eran constantes. El propio Etxabe manifestó en 1977: “la necesidad de la lucha armada ha estado siempre presente. No la necesidad de matar, matar es muy serio. Pero sí dar palizas a chivatos”7
Matar es muy serio. Desde su nacimiento hasta el primer asesinato de ETA, pasa casi una década. Una cosa es predicar la lucha armada y otra apretar el gatillo. Así lo resume Teo Uriarte: “Durante diez años se estuvo hablando de la lucha armada. Se intentó algún atentado pero nunca se llevó a cabo porque en la hora final la gente no se atrevió a llevarlo adelante”.8
La hoja de ruta de ETA desde 1962 hasta 1969, pasa por: la captación y formación de nuevos militantes en los sectores estudiantil y laboral, la recaudación de fondos y la provisión de armamento para desarrollar la guerrilla urbana y rural.
En sus inicios, la organización se financiaba con donativos de simpatizantes y peticiones a empresarios nacionalistas. Será insuficiente para mantener su actividad: propaganda, compra de explosivos, munición y armas en el mercado negro y mantener a sus liberados.
Se plantean atracos a bancos y empresas. Salvadas las primeras controversias éticas9, el 25 septiembre 1965 se realiza el primer atraco en Bergara (Guipúzcoa). El Banco Guipuzcoano de Villabona (Guipúzcoa) fue asaltado en dos ocasiones: en abril y octubre de 1967. Otro Banco Guipuzcoano, el de Arechavaleta, es víctima de ETA en marzo de 1968.
En 1964 colocan bombas en edificios de Vitoria, Vergara (Guipúzcoa) y San Sebastián.
Xabier Zumalde “el cabra”, ingresa en ETA en 1965 con el encargo de preparar una sección armada. El objetivo: formar una guerrilla rural y desarrollar la guerra revolucionaria. Son unos 30 militantes. Desarrollan manuales, tácticas. Se forman en las montañas de Oñate. Asaltan granjas de Falange, vuelan ferrocarriles, centrales telefónicas, incendian vehículos, preparan depósitos de armas y víveres en el monte. En mayo de 1966 tomaron durante unas horas el pueblo de Garay (Vizcaya). Se entrenan con él históricos como Argala o Chomín. Acosados por las FOP, son desarticulados en 1968. La mayoría son detenidos o huyen a Francia.
Entre 1966 y 1967, ETA celebra su V Asamblea en la que se produce la escisión entre comunistas (ETA Berri) y nacionalistas (ETA Zaharra). Se definen como Ejército de Liberación Nacional, lo que implica aceptar la lucha armada abiertamente para conseguir sus objetivos. El Frente Militar se hace con el control de la organización y las acciones violentas se multiplican: atracos, sabotajes, asaltos a comisarías (para conseguir armas y DNIs), ataques contra propiedades de personas acusadas de colaborar con las FOP, “invitaciones” a ciudadanos concretos para que abandonen Euskadi, bombas en ayuntamientos, sindicatos, cuarteles y periódicos… En marzo de 1968, una bomba explota en la sede central de El Correo Español en Bilbao y otra, un mes más tarde, en la delegación del mismo periódico en Eibar.
Abril de 1968: de madrugada estalla una carga de dinamita en la casa cuartel de la benemérita de Sondica (Vizcaya). Causa lesiones a varios menores que allí vivían y daños graves en el edificio, quedando el cuartel inservible.
En esta espiral de violencia, ETA asume sin disensiones10 que los muertos van a llegar más temprano que tarde. En abril de 1968 Txabi Echebarrieta deja escrito que “para nadie es un secreto que difícilmente saldremos de 1968 sin ningún muerto”.
El 2 de junio de ese año, ETA decide su primer atentado mortal: los asesinatos de José María Junquera y Melitón Manzanas, jefes de la Brigada de Investigación Social de Bilbao y San Sebastián respectivamente. Echebarrieta es el encargado de planificar y dirigir estas operaciones.
Los acontecimientos se precipitan. Pocos días después (el 7 de junio) en un control rutinario de carretera y sin premeditación, Echebarrieta dispara y asesina al guardia civil José Antonio Pardines. Pocas horas después, en otro control, se produce un tiroteo y el que cae muerto es Echebarrieta.
Se terminaron los prefacios. Es el principio de la barbarie terrorista.
NOTAS:
7 Blog Iñaki Anasagasti. (08/08/2020). Juan José Etxabe en 1977. Recuperado el 27/08/2025,
https://ianasagasti.blogs.com/mi_blog/2020/08/juan-jos%C3%A9-etxabe-en-1977.html
8 Stuven. H. (2020). El Desafío: ETA. [Serie Documental]. Amazon Studios
9 Goiherri: “los primeros atracos fueron muy criticados porque decían: los vascos no roban, no son ladrones. Luego fue un salto fácil de asimilar”. MacCaig, A. (1983). Euskadi hors d´État [Documental]. Dathanna.
10 Blog Iñaki Anasagasti. (08/08/2020). Juan José Etxabe en 1977. Recuperado el 27/08/2025,
https://ianasagasti.blogs.com/mi_blog/2020/08/juan-jos%C3%A9-etxabe-en-1977.html
FUENTES: (ir a Bibliografía)
Pardines. Cuando ETA empezó a matar. Fernández Soldevilla, G. y Domínguez Iribarren, F.
Las raíces de un cáncer. Historia y Memoria de la primera ETA (1959-1973). Fernández Soldevilla, G. y de Pablo Contreras, S.
Los grises: víctimas y verdugos del franquismo. Delgado, J.
Quiero morir por algo. Elosegi, J.
RTVE Play. (05/08/2012, 3m55s). Historia de ETA. Los orígenes. Episodio 1. Crónicas. https://www.rtve.es/play/videos/cronicas/origenes/6136202/
Comentarios
Publicar un comentario